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miércoles, 1 de febrero de 2012
sábado, 28 de enero de 2012
Capítulo 6. Hacer el amor
Ya estoy en la calle junto a mi libreta , mi bolígrafo , las monedas y el libro de Aron. Bien, mientras camino hacia West Peak Café voy a contaros como ha ido mi conversación con Eva. Piqué a su habitación y abrió un señor más bien bajito y delgado, solo con los calzoncillos. Eva estaba ocupada.
- Ai..perdona ya me voy
- No hombre no chica entra jajaja únete a la fiesta
Cuando me dispuse a salir giré la mirada hacia la derecha del pasillo, donde se encontraban las escaleras, y por poco me mata la mirada de Phoenix ,que había estado escuchando.
-Entra- me dijo.
Y lo que dice Phoenix, se tiene que hacer. Así que entré.
- Que quiere..
- Que mires.
Fue horrible. La verdad es que tardaré en olvidar las manos de ese hombre golpeando con fuerza la cara de Eva obligándola a pasar límites imposibles..Ha sido realmente duro y prefiero no recordarlo. Realmente tengo suerte de que a mi nunca me toquen este tipo de clientes, siempre suelen tratarme más o menos bien. Cuando el chico agresivo se marchó sin dejar nisiquiera propina para la pobre Eva, estube secando sus lágrimas un buen rato. Me sabía mal tener que preguntarle sobre la muerte de Eliana y me sabía fatal que fuera una de las sospechosas. Así que nada, me quedé sin información por parte de Eva, pero no va a salvarse de las preguntas, si no és hoy, será mañana. Debo admitir que estoy nerviosa, no como esos nervios de antes de una entrevista, ni como esos nervios que tienes cuando tienes que mentirle a tu madre sobre dónde has estado, sinó como esos de las mariposas en el estómago. No. No estoy enamorada, lo he visto un día en mi vida, por favor..Aron Aron..¿estará hoy?
Llego a West Peak Café , entro y repaso con la mirada toda la sala repleta de mesas y sillas. Y allí le vi, tomándose un café, tan elegante, vestido con traje color beige, una camisa azul cielo y una corbata azul marino, y unos zapatos de charol. Un reloj con pinta de caro. Y su mirada clavada en la mia, otra vez. Decido avanzar hacia él mientras me enseña su sonrisa perfecta
- Ayer te dejaste este libro encima de la mesa
- Vaya, pensaba que lo había perdido para siempre
- Pues parece que no, lo encontré, me lo llevé y he venido a devolvértelo.
-¿No te quedas a tomar algo? ven, siéntante aquí si quieres.
- Ah...vale.
- ¿Querrá tomar algo señorita?
- Si, un café con leche gracias.
- Enseguida.
Aron me mira por encima del periódico que ha desplegado hace pocos segundos, yo me doy cuenta y me toco el pelo, es como un reflejo. Llega mi café, me pruebo y me quemo la lengua fatalmente, y Aron se ríe, y yo me rio con él. Y entonces hablamos sobre mi quemadura, y luego pasamos a hablar de las quemaduras en general, y de las de primer y segundo grado, luego de repente hablamos de biología, luego de genética, y luego viene el momento fatídico dónde se hace un silencio incómodo. Y entonces Aron dice:
- Eh, cuéntame algo sobre ti, aún no sé ni tu nombre.
Y me doy cuenta que necesito inventar una vida falsa, para contar y explicar a las personas que conozca.
- Me llamo Luna.
- Yo Aron
- Lo sé
- ¿Lo sabes?
- Si, por el libro.
- Ah..bien.
-Aron ¿puedo pedirte algo?
-Dime
- ¿Puedo dibujarte?
- Claro pero, ¿para qué?
- Una manía, un dibujo cada día.
- Ah claro, dibuja dibuja.
Empiezo a retratar ese rostro perfecto que no quita los ojos de encima de los mios, parece que va a absorverbe por sus pupilas en cualquier instante. Dibujo sus manos posadas sobre la mesa, cojidas una con otra en una pose casual. dibujo el reloj, con sus agujas, y el colgante que llega. El cuello de la camisa y la americana beige. Defino los labios que parece que me llaman. Dibujo cada una de sus pestañas y pinto su iris color verde oscuro. Sonrie de vez en cuando, e intenta hablar sin mover la boca mientras dice:
-¿Puedo moverme ya?
Y pasamos riendo una hora más o menos. Cuando termino, se lo enseño y me dice que estoy echa una artista, me ofrece un paseo, y se lo cedo. Caminamos por la plaza de la fuente, dónde se enciende un cigarrillo, por un momento tengo envidia del humo que sale de su boca,y del que entra, y tengo un impulso. Impulso de cojer ese cigarrillo, tirarlo a la fuente, escuchar como se apaga. Y besarle lenta y suavemente hasta dejarle sin aliento. Pero pasamos hablando una hora más sentados en un banco del parque. De repente un niño pequeño, viene corriendo hacia nosotros y dice:
- ¡Eh, Aron, ya sé montar en bici!
- Vaya campeón,¿ como has aprendido?
- Me ha enseñado mamá
- ¡Que mamá más buena tienes!
- ¿És tu novia?
- no..es una amiga
- Mentirosos, yo ya sé que es hacer el amor.
- ¿A sí? ¿ Qué es?
- Una magia que hacen los papás para tener a los niños, y seguro que vosotros ¡ ya habéis echo mucho amor!
- Quizá más adelante..anda ve con tu madre pequeñajo
- ¡adiós Aron, adiós novia de Aron!
- Ai..perdona ya me voy
- No hombre no chica entra jajaja únete a la fiesta
Cuando me dispuse a salir giré la mirada hacia la derecha del pasillo, donde se encontraban las escaleras, y por poco me mata la mirada de Phoenix ,que había estado escuchando.
-Entra- me dijo.
Y lo que dice Phoenix, se tiene que hacer. Así que entré.
- Que quiere..
- Que mires.
Fue horrible. La verdad es que tardaré en olvidar las manos de ese hombre golpeando con fuerza la cara de Eva obligándola a pasar límites imposibles..Ha sido realmente duro y prefiero no recordarlo. Realmente tengo suerte de que a mi nunca me toquen este tipo de clientes, siempre suelen tratarme más o menos bien. Cuando el chico agresivo se marchó sin dejar nisiquiera propina para la pobre Eva, estube secando sus lágrimas un buen rato. Me sabía mal tener que preguntarle sobre la muerte de Eliana y me sabía fatal que fuera una de las sospechosas. Así que nada, me quedé sin información por parte de Eva, pero no va a salvarse de las preguntas, si no és hoy, será mañana. Debo admitir que estoy nerviosa, no como esos nervios de antes de una entrevista, ni como esos nervios que tienes cuando tienes que mentirle a tu madre sobre dónde has estado, sinó como esos de las mariposas en el estómago. No. No estoy enamorada, lo he visto un día en mi vida, por favor..Aron Aron..¿estará hoy?
Llego a West Peak Café , entro y repaso con la mirada toda la sala repleta de mesas y sillas. Y allí le vi, tomándose un café, tan elegante, vestido con traje color beige, una camisa azul cielo y una corbata azul marino, y unos zapatos de charol. Un reloj con pinta de caro. Y su mirada clavada en la mia, otra vez. Decido avanzar hacia él mientras me enseña su sonrisa perfecta
- Ayer te dejaste este libro encima de la mesa
- Vaya, pensaba que lo había perdido para siempre
- Pues parece que no, lo encontré, me lo llevé y he venido a devolvértelo.
-¿No te quedas a tomar algo? ven, siéntante aquí si quieres.
- Ah...vale.
- ¿Querrá tomar algo señorita?
- Si, un café con leche gracias.
- Enseguida.
Aron me mira por encima del periódico que ha desplegado hace pocos segundos, yo me doy cuenta y me toco el pelo, es como un reflejo. Llega mi café, me pruebo y me quemo la lengua fatalmente, y Aron se ríe, y yo me rio con él. Y entonces hablamos sobre mi quemadura, y luego pasamos a hablar de las quemaduras en general, y de las de primer y segundo grado, luego de repente hablamos de biología, luego de genética, y luego viene el momento fatídico dónde se hace un silencio incómodo. Y entonces Aron dice:
- Eh, cuéntame algo sobre ti, aún no sé ni tu nombre.
Y me doy cuenta que necesito inventar una vida falsa, para contar y explicar a las personas que conozca.
- Me llamo Luna.
- Yo Aron
- Lo sé
- ¿Lo sabes?
- Si, por el libro.
- Ah..bien.
-Aron ¿puedo pedirte algo?
-Dime
- ¿Puedo dibujarte?
- Claro pero, ¿para qué?
- Una manía, un dibujo cada día.
- Ah claro, dibuja dibuja.
Empiezo a retratar ese rostro perfecto que no quita los ojos de encima de los mios, parece que va a absorverbe por sus pupilas en cualquier instante. Dibujo sus manos posadas sobre la mesa, cojidas una con otra en una pose casual. dibujo el reloj, con sus agujas, y el colgante que llega. El cuello de la camisa y la americana beige. Defino los labios que parece que me llaman. Dibujo cada una de sus pestañas y pinto su iris color verde oscuro. Sonrie de vez en cuando, e intenta hablar sin mover la boca mientras dice:
-¿Puedo moverme ya?
Y pasamos riendo una hora más o menos. Cuando termino, se lo enseño y me dice que estoy echa una artista, me ofrece un paseo, y se lo cedo. Caminamos por la plaza de la fuente, dónde se enciende un cigarrillo, por un momento tengo envidia del humo que sale de su boca,y del que entra, y tengo un impulso. Impulso de cojer ese cigarrillo, tirarlo a la fuente, escuchar como se apaga. Y besarle lenta y suavemente hasta dejarle sin aliento. Pero pasamos hablando una hora más sentados en un banco del parque. De repente un niño pequeño, viene corriendo hacia nosotros y dice:
- ¡Eh, Aron, ya sé montar en bici!
- Vaya campeón,¿ como has aprendido?
- Me ha enseñado mamá
- ¡Que mamá más buena tienes!
- ¿És tu novia?
- no..es una amiga
- Mentirosos, yo ya sé que es hacer el amor.
- ¿A sí? ¿ Qué es?
- Una magia que hacen los papás para tener a los niños, y seguro que vosotros ¡ ya habéis echo mucho amor!
- Quizá más adelante..anda ve con tu madre pequeñajo
- ¡adiós Aron, adiós novia de Aron!
jueves, 12 de enero de 2012
Capítulo 5 El secreto de Phoenix.
Capítulo 5. El secreto
Estoy en la habitación, y de repente recuerdo lo de Eliana. ¿Quién podría tener algo en contra de esa chica? No consigo entenderlo en realidad. A ver..tengo que pensar.Phoenix, no lo creo, la tiene aquí, y ganaba dinero a su costa, no le hacía ningún mal, al contrario, quizá Eliana era un poco tímida y causaba algún problema a los clientes, pero por lo demás bien. No creo que él sea su asesino. Caty, Caty, sé que tenía relación con ella, solo para fumar cigarrillos y algún porro a escondidas en los baños, y se contaban algunas cosas, a ella no la descarto, no ha dicho nada al enterarse de la muerte de su compañera ni ha parecido muy dolida. Eva no habla, no lo entiendo, es decir, la veo en las duchas, saluda, hola y adios, nada más. Pero siempre dice que las apariencias engañan, no la descarto tampoco. Susy..no lo creo. No puede ser, ella está descartada completamente, éran amigas. De acuerdo, Susy , Phoenix y yo estamos descartados. Me quedan Caty y Eva. Habrá que averiguar más sobre estas dos chicas. Me dispongo a salir de la habitación para hacer un pequeño interrogatorio a mis sospechosas, pero no tengo dónde anotar. Vaya, acabo de recordar que hace dos días me compré una libreta junto a un bolígrafo. Dejo el libro de Aron en la cama.Abro la puerta, y como no, ahí está él, con sus ojos expresivos, su camiseta manchada, y su voz masculina. Ahí está Phoenix, viniendo a molestar.
- Eh nena, ¿dónde vas con esa libreta?
- Nada , iva a hablar con Caty, y quería mostrarle unos dibujos que he echo estando fuera.
- Ah bueno, solo venía a preguntar como te sientes al poder salir, y como va y esas cosas
Phoenix,¿ está preguntado por mi bienestar? Me cuesta creerlo.
- Pues..no se imagina como ha ido de bien señor-digo con entusiasmo- he conocido a..
- vale vale, ya está bien- mi sonrisa se apaga y bajo la cabeza, era raro que le importara algo o alguien de aquí.
- Bueno, voy a la habitación de Caty- cierro la puerta y le dejo ahí dentro.
Phoenix Franks ve de reojo como Alexia abandona la habitación quizá algo apresurada. No le da la menor importancia.Se sienta en la cama y entonces empieza a pensar en aquella noche loca en "Paradise". La discoteca con más glamour de la ciudad, estaba a las afueras, y era espectacular. Gozaba con Susy bailando tranquilo, y entonces volvió a pasar. Volvió a envolverle la rabia por dentro cuando le apareció ante los ojos, la imagen de como aquella mujer pelirroja con el pasamontañas negro, algo viejo, mató a su padre delante de él, cortándole la yugular y dejando que se desangrara. El pequeño Phoenix Franks perdió al hombre que le cedió únicamente ,el apellido. Franks. Desde ese momento, con solo siete años empezó a tener ataques de ira, dónde su cabeza le decía: "todas tienen la culpa, todas deben pagar, y algún dia encontrarás a quien le hizo eso a tu padre, Douglas Franks" No era consciente de lo que hacía, solo justo después de haber cometido el primer asesinato o violación se daba cuenta. Y llego un momento, en el que no pudo parar. Empezó una relación con Susy Harrinton, la cual le animó a ir al psicólogo, y allí estubo haciendo terapia durante dos años, y todo iva bien. Eran una pareja estupenda. Pero Phoenix no se conformó, y decidió ir a más. Se fué con Susy hasta Julsey island, y cuando ella despertó, él se había vuelto loco. Y solo en pequeños momentos , vuelve a salir el pequeño Phoenix Franks, inocente, sereno y sentimental. Pero eso era secreto. Odiaba su nombre, odiaba su identidad, detestaba recordar su pasado. Era el señor de Sex land dónde todas las chicas estaban bajo sus condiciones. De repente se percata del fabuloso libro que tiene ante sus ojos, lo ojea, desconecta de sus pensamientos, recupera la compostura. Y se va tratando de olvidar que está loco.
- ¡Hola Caty!¿ se puede?
- Hombre alexita, claro que sí
Me siento junto a ella , en la cama, y le sonrio.
- Bueno..¿y se puede saber a que debo esta visita?
- No solo era para charlar un rato
- ¡Ah bueno pues charlemos!
- Si..jajaja pues bueno..y..¿te has enterado de lo de Eliana?
- Si..una lástima, era buena chica, pero bueno ¿que le vamos a hacer? así es la vida..oye, acompáñame al baño.
- No no es que tengo que irme, pero ¿puedo preguntarte algo?
- Si claro
- ¿Dónde estabas la noche que murió Eliana?
-¿Qué eres..una especie de detective?
-no no, era por curiosidad
- Pues nada, estube sola aquí en mi cuarto, pensando en mis cosas, Phoenix me vió entrar a mi cuarto
- Bien, gracias!
No hay nada claro supongo, pero debo ir a mi habitación, supongo que vendrán unos cuantos clientes a ponerle los cuernos a sus respectivas mujeres, asquerosos..bah.
En mi habitación, entra un chico que por fin me alegra la vista no es mayor no huele mal, ni está borracho, ni drogado, ni es feo.
- Hola..¿Luna verdad?
- Eh no..
- Ah perdona..
- Es decir, si soy yo pasa pasa.- No recordaba las últimas indicaciones de mi señor, ya no me llamo Alexia para la gente de fuera.
- Bien gracias.
- ¿Bueno tú que querrás?
- Quiero hablar
- Hablar? Chico..¿tu sabes dónde estás?
- Claro, pero he venido a pasar un buen rato, hablando
- Oh..bien por mi mejor.
Pasamos aproximadamente tres horas hablando. Hablando con Jim Wislow. Su mujer le es infiel desde hace tiempo, y él lo sabe, es padre de tres niñas de tres, cuatro y seis años que creen que mamá es la mejor del mundo, mientras papá aguanta día tras días por ellas. Hablamos de esta isla, y me recomendó una pizzeria dónde se come de lujo, más que recomendarlo, me invitó a cenar, acepté claro. Con la condición de regresar aquí a las nueve en punto. "Prometido". Es realmente guapo. También me contó que trabajaba en una tienda de bicicletas, me me estubo hablando de los tipos que hay, que si soy profesional debería ir en no se qué..de esa parte no recuerdo mucho porque no he entendido nada. Se le ve un buen tipo. Yo por supuesto de mi vida no le he contado nada. Bueno, tengo cita para mañana por la noche. Me gustaría más clientes así. "Quiero hablar". Además me ha dado ¡cuarenta monedas!
Bien..són las cinco menos cuarto e iré a hablar con Eva. Y luego..¡ Libertad, allá voy !
Estoy en la habitación, y de repente recuerdo lo de Eliana. ¿Quién podría tener algo en contra de esa chica? No consigo entenderlo en realidad. A ver..tengo que pensar.Phoenix, no lo creo, la tiene aquí, y ganaba dinero a su costa, no le hacía ningún mal, al contrario, quizá Eliana era un poco tímida y causaba algún problema a los clientes, pero por lo demás bien. No creo que él sea su asesino. Caty, Caty, sé que tenía relación con ella, solo para fumar cigarrillos y algún porro a escondidas en los baños, y se contaban algunas cosas, a ella no la descarto, no ha dicho nada al enterarse de la muerte de su compañera ni ha parecido muy dolida. Eva no habla, no lo entiendo, es decir, la veo en las duchas, saluda, hola y adios, nada más. Pero siempre dice que las apariencias engañan, no la descarto tampoco. Susy..no lo creo. No puede ser, ella está descartada completamente, éran amigas. De acuerdo, Susy , Phoenix y yo estamos descartados. Me quedan Caty y Eva. Habrá que averiguar más sobre estas dos chicas. Me dispongo a salir de la habitación para hacer un pequeño interrogatorio a mis sospechosas, pero no tengo dónde anotar. Vaya, acabo de recordar que hace dos días me compré una libreta junto a un bolígrafo. Dejo el libro de Aron en la cama.Abro la puerta, y como no, ahí está él, con sus ojos expresivos, su camiseta manchada, y su voz masculina. Ahí está Phoenix, viniendo a molestar.
- Eh nena, ¿dónde vas con esa libreta?
- Nada , iva a hablar con Caty, y quería mostrarle unos dibujos que he echo estando fuera.
- Ah bueno, solo venía a preguntar como te sientes al poder salir, y como va y esas cosas
Phoenix,¿ está preguntado por mi bienestar? Me cuesta creerlo.
- Pues..no se imagina como ha ido de bien señor-digo con entusiasmo- he conocido a..
- vale vale, ya está bien- mi sonrisa se apaga y bajo la cabeza, era raro que le importara algo o alguien de aquí.
- Bueno, voy a la habitación de Caty- cierro la puerta y le dejo ahí dentro.
Phoenix Franks ve de reojo como Alexia abandona la habitación quizá algo apresurada. No le da la menor importancia.Se sienta en la cama y entonces empieza a pensar en aquella noche loca en "Paradise". La discoteca con más glamour de la ciudad, estaba a las afueras, y era espectacular. Gozaba con Susy bailando tranquilo, y entonces volvió a pasar. Volvió a envolverle la rabia por dentro cuando le apareció ante los ojos, la imagen de como aquella mujer pelirroja con el pasamontañas negro, algo viejo, mató a su padre delante de él, cortándole la yugular y dejando que se desangrara. El pequeño Phoenix Franks perdió al hombre que le cedió únicamente ,el apellido. Franks. Desde ese momento, con solo siete años empezó a tener ataques de ira, dónde su cabeza le decía: "todas tienen la culpa, todas deben pagar, y algún dia encontrarás a quien le hizo eso a tu padre, Douglas Franks" No era consciente de lo que hacía, solo justo después de haber cometido el primer asesinato o violación se daba cuenta. Y llego un momento, en el que no pudo parar. Empezó una relación con Susy Harrinton, la cual le animó a ir al psicólogo, y allí estubo haciendo terapia durante dos años, y todo iva bien. Eran una pareja estupenda. Pero Phoenix no se conformó, y decidió ir a más. Se fué con Susy hasta Julsey island, y cuando ella despertó, él se había vuelto loco. Y solo en pequeños momentos , vuelve a salir el pequeño Phoenix Franks, inocente, sereno y sentimental. Pero eso era secreto. Odiaba su nombre, odiaba su identidad, detestaba recordar su pasado. Era el señor de Sex land dónde todas las chicas estaban bajo sus condiciones. De repente se percata del fabuloso libro que tiene ante sus ojos, lo ojea, desconecta de sus pensamientos, recupera la compostura. Y se va tratando de olvidar que está loco.
- ¡Hola Caty!¿ se puede?
- Hombre alexita, claro que sí
Me siento junto a ella , en la cama, y le sonrio.
- Bueno..¿y se puede saber a que debo esta visita?
- No solo era para charlar un rato
- ¡Ah bueno pues charlemos!
- Si..jajaja pues bueno..y..¿te has enterado de lo de Eliana?
- Si..una lástima, era buena chica, pero bueno ¿que le vamos a hacer? así es la vida..oye, acompáñame al baño.
- No no es que tengo que irme, pero ¿puedo preguntarte algo?
- Si claro
- ¿Dónde estabas la noche que murió Eliana?
-¿Qué eres..una especie de detective?
-no no, era por curiosidad
- Pues nada, estube sola aquí en mi cuarto, pensando en mis cosas, Phoenix me vió entrar a mi cuarto
- Bien, gracias!
No hay nada claro supongo, pero debo ir a mi habitación, supongo que vendrán unos cuantos clientes a ponerle los cuernos a sus respectivas mujeres, asquerosos..bah.
En mi habitación, entra un chico que por fin me alegra la vista no es mayor no huele mal, ni está borracho, ni drogado, ni es feo.
- Hola..¿Luna verdad?
- Eh no..
- Ah perdona..
- Es decir, si soy yo pasa pasa.- No recordaba las últimas indicaciones de mi señor, ya no me llamo Alexia para la gente de fuera.
- Bien gracias.
- ¿Bueno tú que querrás?
- Quiero hablar
- Hablar? Chico..¿tu sabes dónde estás?
- Claro, pero he venido a pasar un buen rato, hablando
- Oh..bien por mi mejor.
Pasamos aproximadamente tres horas hablando. Hablando con Jim Wislow. Su mujer le es infiel desde hace tiempo, y él lo sabe, es padre de tres niñas de tres, cuatro y seis años que creen que mamá es la mejor del mundo, mientras papá aguanta día tras días por ellas. Hablamos de esta isla, y me recomendó una pizzeria dónde se come de lujo, más que recomendarlo, me invitó a cenar, acepté claro. Con la condición de regresar aquí a las nueve en punto. "Prometido". Es realmente guapo. También me contó que trabajaba en una tienda de bicicletas, me me estubo hablando de los tipos que hay, que si soy profesional debería ir en no se qué..de esa parte no recuerdo mucho porque no he entendido nada. Se le ve un buen tipo. Yo por supuesto de mi vida no le he contado nada. Bueno, tengo cita para mañana por la noche. Me gustaría más clientes así. "Quiero hablar". Además me ha dado ¡cuarenta monedas!
Bien..són las cinco menos cuarto e iré a hablar con Eva. Y luego..¡ Libertad, allá voy !
viernes, 6 de enero de 2012
Capítulo 4. Aron
Me despierto entre las cuatro paredes de cada día pero con una nueva ilusión. Sé que hoy también tendré tres horas de libertad. Bueno, una libertad relativa. Si hago bien mi trabajo recibiré más propinas y podré hacer más cosas ahí fuera. En el mundo. Yo tengo una visión de la vida que supongo comparto con mucha gente. Vivir, llorar, reír, ser fuerte, caer, levantarse , enamorarse, tener una família, tener deudas, acabar de pagar la casa y morir. Y yo de momento he cumplido varias. Menos enamorarme. Nunca me he enamorado, ni siquiera de adolescente. Bueno, estoy mintiendo, cuando tenía catorce años me enamoré de un chico que iva a mi clase, con él descubrí que es el amor. Una mierda. Me engañó once veces. Y pese a tener catorce años sufrí muchísimo. Juré no volver a amar a nadie. Y hasta ahora. Y sigo con la idea.
De repente unos golpes en la puerta interrumpen mis pensamientos, cojo la toalla y la ropa interior que cada día Phoenix nos deja preparada y abro la puerta.
- Alexia Alexia Alexia
- Susy, ¿ahora que?
- Eliana....Eliana joder Eliana- dice llorando
- no..
- Si Alexia..hoy se llevan su cuerpo. Es mi culpa, yo lo podría haver impedido joder
- Ella ha muerto desgraciadamente pero tu has salvado a las otras chicas. Si hubieses explicado el porqué no podían fumar eso estaríamos todas muertas.
- Vámos a verla..
Nos dirigimos a la habitación 5 , la cual era de Eliana. Allí está. Su cuerpo blanco encima de la cama con los ojos aún abiertos. No puedo evitar llorar pero de repente un pensamiento bastante lógico me invade la mente.
-¿ Por qué Eliana y Caty no? Si las dos fumaron de ese porro, las dos deberían estar muertas.
- Tienes razón.
En la habitación están Phoenix, y las demás chicas.
- Eh..¿podeis dejarnos a Susy y a mi despedirnos a solas, por favor? Estábamos muy unidas y..
- Vámos nenas, dejémos a la muerta y a las otras dos que se despidan.
Cierran la puerta.
-Susy dale la vuelta
- ¿Porqué yo?
- ¡Susy Joder!
- Vale vale..- Le da la vuelta al cuerpo muerto de nuestra compañera, pero nada raro.
-¿ Que hacemos? No somos detectives..
- Alexia mira esto, tiene una marca, como un moratón detrás de la oreja, tiene un punto rojo justo en medio. Le han pinchado algo. No fue el porro Alexia..la han matado.
El día transcurre triste y largo, muy largo. Caty ha venido a preguntar hace unas horas dónde estaba Eliana, no sé como no ha podido enterarse , pero cuando se lo he dicho, ha tendido que sentarse para no caerse. Yo llevo dándole vueltas todo el día, incluso lo he comentado con un cliente. La han matado. Habrá sido Phoenix. Pero..¿por qué?.Era una buena chica..No sé quien tendría motivos para pincharte vete a saber qué, en el cuello a Eliana.
Las horas pasan y pasan. Clientes vienen, clientes van. Ya por fin, cierran hasta las diez de la noche, que volverán a abrir esto. Me queda una hora para salir de nuevo.
___________________________________________________________________________
Vuelvo a estar en la calle de nuevo, pero hoy llueve. No voy a comprarme un paraguas, en estos momentos la sensación de sentir el agua en la cara es espectacular. Iré a West Peak Café, junto con mi libreta y mi bolígrafo veré que dibujo hoy. Está medio vacío. La chica de la tarde pasada me sonríe.
-¿Otra de lo mismo?
- No gracias, hoy un té rojo.
- Bien
En la cafetería hay dos mujeres de mediana edad . Una chica con su novio me atrevería a decir, cruzan los dedos por encima de la mesa, y tienen una mirada... que solo los enamorados podrían tener. Se miran y sonríen. No les oigo, pero adivino que apenas hablan porque no veo que se muevan sus labios. Esta vez sonrío yo, cojo la libreta y empiezo a retratarles. En la mesa de enfrente hay un chico leyendo un libro , alcanzo a ver el nombre " La sombra de la libertad". Lee atento, supongo que debe estar imaginandose que és el protagonista. Quizá sea un cowboy, un pistolero, o quizá un asesino en série.
- Perdona ¿necesitas algo?- Me dice.
Mierda, no he dejado de mirarle ni un segundo.
- Eh no perdona- bajo la mirada
- no pasa nada- sonríe mientras vuelve a su lectura
Y le miro disimulada, tiene una sonrisa preciosa, y nuestras miradas se cruzan. Y vuelvo a mirar hacia abajo, y de nuevo a él. Y los dos reimos de nuevo.
-¿ Puedes ponerme un café para llevar? mientras iré al baño- le dice él a la camarera
- claro
Va al baño y vuelve a mirarme. Cuando llega su café le espera en la barra, paga lo coje y se va. Cuando sale por la puerta, se gira y tras la cristalera me dedica una mirada, esta vez seria. Luego abre su paraguas y se aleja tras la cortina de agua.
Oh vámos ¿qué estoy haciendo con mi vida? estoy tonteando como si tubiera quince años. Debería levantarme y pedirle el número de teléfono. <Espera Alexia espera, no tienes móbil> me digo a mi misma.
- La cuenta por favor..
Pago y al levantarme, me percato de que "La sombra de la libertad" sigue en la mesa del chico de la sonrísa bonita. Lo cojo y lo hojeo, lo mantendré conmigo hasta que le vuelva a ver. Tiene un punto de libro, estampado con unos dibujos de flores perfectos, echos a lápiz. En la contraportada está escrito: Aron Jenkins. Aron..bonito nombre para una sonrísa perfecta.
Por hoy he tenido suficiente. Me voy para Land, mañana será otro día.
Toco el timbre del gran edificio de tres pisos, bastante degradado por fuera. Entre que me abren y no, me giro y le echo un último vistazo al paisaje, miro hacia arriba y no puedo evitar cerrar los ojos, puesto que aún llueve. Me abre el camarero y me hace pasar. És un chico interesante, a mi almenos no me ha sabido tratar bien, pero creo adivinar en sus ojos que todo es un papel. El papel de chico malo. Al abrirme la puerta se aleja rápido, solo que yo alcanzo a ver sus ojos lagrimosos. Le cojo del brazo y se queda quieto, mirando al frente, y luego pega un tirón y se suelta de mi mano.
-Déjame- me dice
- Escucha, ¿como te llamas?
- Albert.
- Albert, són las ocho menos cuarto. Hasta las nueve no tengo que estar arriba, ¿quieres hablar?
Al principio vacila, pero se gira y las lágrimas corren por sus mejillas. Asiente con la cabeza y se sienta en una de las mesas, el local cerrado és más acojedor que de costumbre. Sin chicas bailandoles a unas barras de metal, mientras hombres sin vida amorosa, buscan sexo sin amor hasta debajo de las piedras. Asqueroso local de infidelidades a cambio de dinero. Albert me ofrece asiento a su lado, y le miro los ojos. Marrones, pero no por ello como todos los demás. És alto, y delgado, con el pelo a media melena castaña. Con la justa barba de dos días, es realmente atractivo.
- Y bueno finalmente acabé aquí..¿que te parece?
Mierda. No me he enterado de nada mientras le miraba.
- Eh..bien bien.
- No me has prestado atención..¿verdad?
- Albert lo siento de veras es qué..
- Tenemos tiempo así que te lo contaré de nuevo.
- Gracias. Prometo prestarte atención.
- Hace seis años o siete, ya no me acuerdo, yo era Médico en Barcelona. Doctor Martínez.
De repente unos golpes en la puerta interrumpen mis pensamientos, cojo la toalla y la ropa interior que cada día Phoenix nos deja preparada y abro la puerta.
- Alexia Alexia Alexia
- Susy, ¿ahora que?
- Eliana....Eliana joder Eliana- dice llorando
- no..
- Si Alexia..hoy se llevan su cuerpo. Es mi culpa, yo lo podría haver impedido joder
- Ella ha muerto desgraciadamente pero tu has salvado a las otras chicas. Si hubieses explicado el porqué no podían fumar eso estaríamos todas muertas.
- Vámos a verla..
Nos dirigimos a la habitación 5 , la cual era de Eliana. Allí está. Su cuerpo blanco encima de la cama con los ojos aún abiertos. No puedo evitar llorar pero de repente un pensamiento bastante lógico me invade la mente.
-¿ Por qué Eliana y Caty no? Si las dos fumaron de ese porro, las dos deberían estar muertas.
- Tienes razón.
En la habitación están Phoenix, y las demás chicas.
- Eh..¿podeis dejarnos a Susy y a mi despedirnos a solas, por favor? Estábamos muy unidas y..
- Vámos nenas, dejémos a la muerta y a las otras dos que se despidan.
Cierran la puerta.
-Susy dale la vuelta
- ¿Porqué yo?
- ¡Susy Joder!
- Vale vale..- Le da la vuelta al cuerpo muerto de nuestra compañera, pero nada raro.
-¿ Que hacemos? No somos detectives..
- Alexia mira esto, tiene una marca, como un moratón detrás de la oreja, tiene un punto rojo justo en medio. Le han pinchado algo. No fue el porro Alexia..la han matado.
El día transcurre triste y largo, muy largo. Caty ha venido a preguntar hace unas horas dónde estaba Eliana, no sé como no ha podido enterarse , pero cuando se lo he dicho, ha tendido que sentarse para no caerse. Yo llevo dándole vueltas todo el día, incluso lo he comentado con un cliente. La han matado. Habrá sido Phoenix. Pero..¿por qué?.Era una buena chica..No sé quien tendría motivos para pincharte vete a saber qué, en el cuello a Eliana.
Las horas pasan y pasan. Clientes vienen, clientes van. Ya por fin, cierran hasta las diez de la noche, que volverán a abrir esto. Me queda una hora para salir de nuevo.
___________________________________________________________________________
Vuelvo a estar en la calle de nuevo, pero hoy llueve. No voy a comprarme un paraguas, en estos momentos la sensación de sentir el agua en la cara es espectacular. Iré a West Peak Café, junto con mi libreta y mi bolígrafo veré que dibujo hoy. Está medio vacío. La chica de la tarde pasada me sonríe.
-¿Otra de lo mismo?
- No gracias, hoy un té rojo.
- Bien
En la cafetería hay dos mujeres de mediana edad . Una chica con su novio me atrevería a decir, cruzan los dedos por encima de la mesa, y tienen una mirada... que solo los enamorados podrían tener. Se miran y sonríen. No les oigo, pero adivino que apenas hablan porque no veo que se muevan sus labios. Esta vez sonrío yo, cojo la libreta y empiezo a retratarles. En la mesa de enfrente hay un chico leyendo un libro , alcanzo a ver el nombre " La sombra de la libertad". Lee atento, supongo que debe estar imaginandose que és el protagonista. Quizá sea un cowboy, un pistolero, o quizá un asesino en série.
- Perdona ¿necesitas algo?- Me dice.
Mierda, no he dejado de mirarle ni un segundo.
- Eh no perdona- bajo la mirada
- no pasa nada- sonríe mientras vuelve a su lectura
Y le miro disimulada, tiene una sonrisa preciosa, y nuestras miradas se cruzan. Y vuelvo a mirar hacia abajo, y de nuevo a él. Y los dos reimos de nuevo.
-¿ Puedes ponerme un café para llevar? mientras iré al baño- le dice él a la camarera
- claro
Va al baño y vuelve a mirarme. Cuando llega su café le espera en la barra, paga lo coje y se va. Cuando sale por la puerta, se gira y tras la cristalera me dedica una mirada, esta vez seria. Luego abre su paraguas y se aleja tras la cortina de agua.
Oh vámos ¿qué estoy haciendo con mi vida? estoy tonteando como si tubiera quince años. Debería levantarme y pedirle el número de teléfono. <Espera Alexia espera, no tienes móbil> me digo a mi misma.
- La cuenta por favor..
Pago y al levantarme, me percato de que "La sombra de la libertad" sigue en la mesa del chico de la sonrísa bonita. Lo cojo y lo hojeo, lo mantendré conmigo hasta que le vuelva a ver. Tiene un punto de libro, estampado con unos dibujos de flores perfectos, echos a lápiz. En la contraportada está escrito: Aron Jenkins. Aron..bonito nombre para una sonrísa perfecta.
Por hoy he tenido suficiente. Me voy para Land, mañana será otro día.
Toco el timbre del gran edificio de tres pisos, bastante degradado por fuera. Entre que me abren y no, me giro y le echo un último vistazo al paisaje, miro hacia arriba y no puedo evitar cerrar los ojos, puesto que aún llueve. Me abre el camarero y me hace pasar. És un chico interesante, a mi almenos no me ha sabido tratar bien, pero creo adivinar en sus ojos que todo es un papel. El papel de chico malo. Al abrirme la puerta se aleja rápido, solo que yo alcanzo a ver sus ojos lagrimosos. Le cojo del brazo y se queda quieto, mirando al frente, y luego pega un tirón y se suelta de mi mano.
-Déjame- me dice
- Escucha, ¿como te llamas?
- Albert.
- Albert, són las ocho menos cuarto. Hasta las nueve no tengo que estar arriba, ¿quieres hablar?
Al principio vacila, pero se gira y las lágrimas corren por sus mejillas. Asiente con la cabeza y se sienta en una de las mesas, el local cerrado és más acojedor que de costumbre. Sin chicas bailandoles a unas barras de metal, mientras hombres sin vida amorosa, buscan sexo sin amor hasta debajo de las piedras. Asqueroso local de infidelidades a cambio de dinero. Albert me ofrece asiento a su lado, y le miro los ojos. Marrones, pero no por ello como todos los demás. És alto, y delgado, con el pelo a media melena castaña. Con la justa barba de dos días, es realmente atractivo.
- Y bueno finalmente acabé aquí..¿que te parece?
Mierda. No me he enterado de nada mientras le miraba.
- Eh..bien bien.
- No me has prestado atención..¿verdad?
- Albert lo siento de veras es qué..
- Tenemos tiempo así que te lo contaré de nuevo.
- Gracias. Prometo prestarte atención.
- Hace seis años o siete, ya no me acuerdo, yo era Médico en Barcelona. Doctor Martínez.
Capítulo 3. La luz del sol
- Bien , esta semana has ganado con las propinas 19 con 15 monedas. Tienes tres horas. Te he dejado en tu habitación ropa normal, de calle. Te recodaré las normas. No le hables a nadie de este lugar, no les digas tu nombre real, en la calle eres Luna Díaz. Llevas un chip, se me olvidó decirtelo, siempre sabré donde estás. Si te veo cerca de una cabina de teléfono recibirás descargas eléctricas.Y a las nueve en punto te quiero aquí. Si tardas un minuto más, lo tomaré como una fuga, te buscaré, te encontraré y recibirás un castigo. ¿Entendido? Aquí tienes un mapa de la ciudad. Para que no te sorprenda, Julsey island, ese és el nombre de este lugar. SI, és una isla ¿ a que no te lo esperabas? jajaja, ¿lo has entendido todo?
- Todo.
- Que vaya bien.
-Grácias- me dispongo a bajar las escaleras
- ¡Nena!
-¿Si?
-Tik, tak..- dice con una sonrisa malévola.
Bajo las esclaleras sigilosa, aún mi mente está acostumbrada a que pasar por ese sitio es una prohibición. Pero ahora tengo permiso para hacerlo. Una vez abajo, salgo detrás de la barra de un bar y veo un local iluminado con neón , mesas, un billar, un futbolín, y de más. El camarero me mira extrañado, me coje fuerte del brazo y coje el walkie-talkie
-Señor tengo a una abajo
- Déjala, esta tiene permiso
Me suelta y me lanza un "tienes suerte" casí mortífero. Me señala la puerta. Cojo el pomo frío, lo giro y la luz del sol entra, estridente, por mis pupilas. Siento la calidez de sus rayos en mi piel, y el aire huele a ..aire. Simplemente a aire , no a sexo. No sé a dónde ir. Tengo diecinueve euros y algo en el bolsillo y lo que más me apetece es comerme mil donuts mi tentación.
Llevo caminando veinte minutos y miro con incredulidad todo lo que me rodea, es asombrosa la vida exterior, nunca había disfrutado tanto de un paseo. West Peak Café.Una cafetería. Decido entrar, está la barra, con una chica encantadora detrás, que me pregnta que deseo tomar.
- Un café con leche. ¡No! un chocolate suizo, o no..un té verde. Bueno póngame un café solo.
- ¿Al final que querrá? que me he perdido- dice sonriendome
- un café con leche desnatada descafeinado con sacarina.
- ¿Está usted a dieta?
- Si por desgracia mi trabajo me impide engordar.- Siento un escalofrío, no debo irme más de la lengua.
- enseguida viene- Se aleja
- ¡Perdona!
- digame- se gira
- Tráeme un par de donuts, ¡a la mierda la dieta!
- jajajajajaja ¡marchando!
Una vez tengo mis grasas saturadas en forma de donut y mi café , decido merendar como hacía meses que no hacía, me salto la ética y me chupo hasta los dedos.
-Perdone,¿ tienen el periódico por ahí?
- Veo que no es de aquí..no hay periódico en toda la isla.
- ah, bien grácias.
Salgo de la cafetería y recorro un paseo larguísimo lleno de tienceditas de recuerdos, tiendas donde venden ropa, y bueno lo normal. Veo una librería, de pequeña me encantaba comprarme libretas y bolígrafos que luego no usaba nunca. Me gustaba comprarme el estuche de cuantos pisos más mejor, y estrenar todos los instrumentos inútiles que habían. Como una lupa, que al mirar a través de ella se ve aún peor que la realidad. Retuladores de los cuales, la mitad ya no funcionan. O unas tijeras diminutas que no han conocido nunca el verbo cortar. Decido entrar, detrás del mostrador, un hombre de avanzada edad tiene dificultades para tenerse en pie así que le ofrezco mi ayuda, pero no responde.
- oh papá ..cuantas veces tengo que decirte que no te levantes que te caerás- Un chico jóven le habla al hombre con dulzura, y le ayuda a sentarse.
De repente se da cuenta de mi presencia y de que he visto toda la escéna.
-¿Desea algo señorita?
-Quisiera una libreta, y un bolígrafo.
-Elija, hay mil tipos
- Pues...esa de ahí, la que tiene la letra A grande en la portada.
- ¿A? de..¿Armosura?- bromea
- jajaja ¡no! de Alexia
- Es tu nombre?
- S...no, no. El de mi perrita.- improviso
- Ah ..bueno, tome. ¿Este bolígrafo le sirve?
- Si si ese está bien. ¿Cuanto le debo?
- ocho con cinco.
-Tenga, gracias, ¡adiós!
Me quedan ocho monedas. Voy a guardarlas.
Sigo paseando, y tras unos cuantos árboles, descubro una fuente inmensa dónde el agua cae como una cascada desde muchos metros de altura. Gente pasea con sus famílias o parejas. Decido sentarme en un banco, cojer mi nueva libreta y bolígrafo, y sin saber cómo empiezo a retratar la fuente.
20:00. He estado una hora dibujando. Y al fin he acabado la fuente. No sé ni como ni porqué se me ha antojado hacerlo, se me da bastante bien. A partir de ahora ya sé que haré cada vez que salga, cada día haré un dibujo. Decido irme ya para Land ( le llamo así porqué su nombre original me produce escalofríos) a ver a Phoenix, mi señor.
-Vaya has llegado antes de lo previsto
-Si, he tenido suficiente con respirar y ver el sol.
-Bien ,espero que hayas disfrutado porqué hasta mañana no podrás volver a salir.
- Esto es genial..
-Ve a la habitación y vístete como és debido, a las diez empiezan a venir.
-Si
Una vez llego a la habitación 11 encuentro encima de la cama mi vestuario de siempre , la minifalda, el top, las medias de rejilla y los tacones. Todo junto al maquillaje. Me dan arcadas cuando lo veo ahora. Y más mientras me lo aplico, ojalá pudiera no ponérmelo. Pero Phoenix pasa por cada habitación a controlar que estemos bien vestidas y maquilladas.
Una vez arreglada , voy al baño a lavarme las manos. Cuando entro están Caty , Eliana y Susy fumando lo que parece ser un porro a escondidas.
- Chicas ¿de dónde habeis sacado eso?
- Se lo hemos robado al señor- rien por lo bajo
Me percato de que Susy és la única que no está fumando, me mira con ojos llorosos, se dirige a dónde estoy yo, y me coje del brazo fuerte. Me aparta para que las demás no puedan oírnos.
- Alexia..
- Susy ¿que pasa?
- Están fumándose un porro
- ¿y qué, es que nunca has fumado uno?
- Si joder si, pero es de Phoenix
- No va a enterarse
- Ese no és el problema Alexia, la marihuana que están fumando estaba en el laboratoria de Phoenix, está impregnado de sustáncias que pueden ser..
- ¿Mortíferas?
-Así és.. y no puedo explicarles nada ..primero porque sabrían el secreto de Phoenix, y si se les va la lengua recibiremos todas. Y segundo porqué cuado yo llegué ya estaban fumando.
- ¿Quieres decir que van a morir?
- No lo sé Alexia..no lo sé - Y mientras Susy me decía eso..Caty y Eliana reían y reían , estaban completamente colocadas.
- Todo.
- Que vaya bien.
-Grácias- me dispongo a bajar las escaleras
- ¡Nena!
-¿Si?
-Tik, tak..- dice con una sonrisa malévola.
Bajo las esclaleras sigilosa, aún mi mente está acostumbrada a que pasar por ese sitio es una prohibición. Pero ahora tengo permiso para hacerlo. Una vez abajo, salgo detrás de la barra de un bar y veo un local iluminado con neón , mesas, un billar, un futbolín, y de más. El camarero me mira extrañado, me coje fuerte del brazo y coje el walkie-talkie
-Señor tengo a una abajo
- Déjala, esta tiene permiso
Me suelta y me lanza un "tienes suerte" casí mortífero. Me señala la puerta. Cojo el pomo frío, lo giro y la luz del sol entra, estridente, por mis pupilas. Siento la calidez de sus rayos en mi piel, y el aire huele a ..aire. Simplemente a aire , no a sexo. No sé a dónde ir. Tengo diecinueve euros y algo en el bolsillo y lo que más me apetece es comerme mil donuts mi tentación.
Llevo caminando veinte minutos y miro con incredulidad todo lo que me rodea, es asombrosa la vida exterior, nunca había disfrutado tanto de un paseo. West Peak Café.Una cafetería. Decido entrar, está la barra, con una chica encantadora detrás, que me pregnta que deseo tomar.
- Un café con leche. ¡No! un chocolate suizo, o no..un té verde. Bueno póngame un café solo.
- ¿Al final que querrá? que me he perdido- dice sonriendome
- un café con leche desnatada descafeinado con sacarina.
- ¿Está usted a dieta?
- Si por desgracia mi trabajo me impide engordar.- Siento un escalofrío, no debo irme más de la lengua.
- enseguida viene- Se aleja
- ¡Perdona!
- digame- se gira
- Tráeme un par de donuts, ¡a la mierda la dieta!
- jajajajajaja ¡marchando!
Una vez tengo mis grasas saturadas en forma de donut y mi café , decido merendar como hacía meses que no hacía, me salto la ética y me chupo hasta los dedos.
-Perdone,¿ tienen el periódico por ahí?
- Veo que no es de aquí..no hay periódico en toda la isla.
- ah, bien grácias.
Salgo de la cafetería y recorro un paseo larguísimo lleno de tienceditas de recuerdos, tiendas donde venden ropa, y bueno lo normal. Veo una librería, de pequeña me encantaba comprarme libretas y bolígrafos que luego no usaba nunca. Me gustaba comprarme el estuche de cuantos pisos más mejor, y estrenar todos los instrumentos inútiles que habían. Como una lupa, que al mirar a través de ella se ve aún peor que la realidad. Retuladores de los cuales, la mitad ya no funcionan. O unas tijeras diminutas que no han conocido nunca el verbo cortar. Decido entrar, detrás del mostrador, un hombre de avanzada edad tiene dificultades para tenerse en pie así que le ofrezco mi ayuda, pero no responde.
- oh papá ..cuantas veces tengo que decirte que no te levantes que te caerás- Un chico jóven le habla al hombre con dulzura, y le ayuda a sentarse.
De repente se da cuenta de mi presencia y de que he visto toda la escéna.
-¿Desea algo señorita?
-Quisiera una libreta, y un bolígrafo.
-Elija, hay mil tipos
- Pues...esa de ahí, la que tiene la letra A grande en la portada.
- ¿A? de..¿Armosura?- bromea
- jajaja ¡no! de Alexia
- Es tu nombre?
- S...no, no. El de mi perrita.- improviso
- Ah ..bueno, tome. ¿Este bolígrafo le sirve?
- Si si ese está bien. ¿Cuanto le debo?
- ocho con cinco.
-Tenga, gracias, ¡adiós!
Me quedan ocho monedas. Voy a guardarlas.
Sigo paseando, y tras unos cuantos árboles, descubro una fuente inmensa dónde el agua cae como una cascada desde muchos metros de altura. Gente pasea con sus famílias o parejas. Decido sentarme en un banco, cojer mi nueva libreta y bolígrafo, y sin saber cómo empiezo a retratar la fuente.
20:00. He estado una hora dibujando. Y al fin he acabado la fuente. No sé ni como ni porqué se me ha antojado hacerlo, se me da bastante bien. A partir de ahora ya sé que haré cada vez que salga, cada día haré un dibujo. Decido irme ya para Land ( le llamo así porqué su nombre original me produce escalofríos) a ver a Phoenix, mi señor.
-Vaya has llegado antes de lo previsto
-Si, he tenido suficiente con respirar y ver el sol.
-Bien ,espero que hayas disfrutado porqué hasta mañana no podrás volver a salir.
- Esto es genial..
-Ve a la habitación y vístete como és debido, a las diez empiezan a venir.
-Si
Una vez llego a la habitación 11 encuentro encima de la cama mi vestuario de siempre , la minifalda, el top, las medias de rejilla y los tacones. Todo junto al maquillaje. Me dan arcadas cuando lo veo ahora. Y más mientras me lo aplico, ojalá pudiera no ponérmelo. Pero Phoenix pasa por cada habitación a controlar que estemos bien vestidas y maquilladas.
Una vez arreglada , voy al baño a lavarme las manos. Cuando entro están Caty , Eliana y Susy fumando lo que parece ser un porro a escondidas.
- Chicas ¿de dónde habeis sacado eso?
- Se lo hemos robado al señor- rien por lo bajo
Me percato de que Susy és la única que no está fumando, me mira con ojos llorosos, se dirige a dónde estoy yo, y me coje del brazo fuerte. Me aparta para que las demás no puedan oírnos.
- Alexia..
- Susy ¿que pasa?
- Están fumándose un porro
- ¿y qué, es que nunca has fumado uno?
- Si joder si, pero es de Phoenix
- No va a enterarse
- Ese no és el problema Alexia, la marihuana que están fumando estaba en el laboratoria de Phoenix, está impregnado de sustáncias que pueden ser..
- ¿Mortíferas?
-Así és.. y no puedo explicarles nada ..primero porque sabrían el secreto de Phoenix, y si se les va la lengua recibiremos todas. Y segundo porqué cuado yo llegué ya estaban fumando.
- ¿Quieres decir que van a morir?
- No lo sé Alexia..no lo sé - Y mientras Susy me decía eso..Caty y Eliana reían y reían , estaban completamente colocadas.
Capítulo 2 La locura.
Puede parecer preocupante pero tengo la sensación de que este sitio, pese a hacerme hacer cosas que no me gustan, es mejor que mi anterior vida. Es algo que pienso en momentos difíciles, cuando más siento que necesito marcharme de aquí si no quiero morirme de pena. Llevo aquí encerrada tres meses , solo salgo de este sitio para ir a las duchas con las demás chicas. Las otras son bastante peculiares. Hay una, Caty, que tiene tantos piercings que casi no se distingue su piel, bueno, estoy exagerando, pero tiene más de cincuenta por lo menos, es buena chica, me contó que ella ya era prostituta antes de venir a aquí , solo que le ofrecieron este sitio y le pareció aceptable. No tiene familia, solo a su madre, y se odian porque ella de pequeña fue una rebelde , empezó a consumir todo lo consumible y ..vaya. Un desastre de vida solo con veinticuatro años.Cuatro más que yo. Eva. Eva es un caso especial, ella quería dedicarse a esto, le gustaba este rollo. Es inimaginable pensar que a alguien pueda gustarle este tipo de cosas , pero sí. A ella si. Con Eva no he tenido demasiada conversación así que como no me lo ha contado, me doy el derecho a pensar que esta remotamente loca. Tiene la cabeza perdida. Eliana. Eliana es callada, según me dijo Caty lleva un mes aproximadamente aquí y nunca ha dicho gran cosa, solo lo necesario para convivir. Tienes muchísimas marcas y moratones. Deduzco que al ser tan tímida, los clientes deben darle caña. Pobre..Me gustaría ayudarla. Después está Susana o Susy como la llaman por aquí. Es la que más tiempo lleva. Ella me contó que este sitio se llama Sex Land y que es una casa de putas. Aunque eso, bueno, lo había deducido. Que ironía. Ella desapareció un día de fiesta, como yo, y aquí está. Lleva seis años metida aquí y se la ve bien. Lo que me preocupa.. es eso exactamente. Que se han acostumbrado a esta vida. Y ya no luchan por salir de aquí. Yo no pienso dejar de hacerlo.Yo fuera de aquí una madre , un padre, un hermano y una vida.
Cuanto echo de menos a James..mi hermano pequeño, con sus dieciséis añitos y echo todo un hombre. Está espabilado si..¡demasiado! cada día con una. Hoy quiero a esta. Mañana me enamoro de aquella. Vaya Don Juan está echo. Tengo ganas de pegarle un buen abrazo acompañado de un " Enaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaano". Como le rabia que se lo diga..Y Mamá..debe estar preocupadísima y buscándome como una loca en cada periódico, en las noticias noticias por las calles, incluso debajo de las piedras. Y Papá..papá habrá roto su caparazón de hombre solitario y despreocupado supongo, también lo estará pasando mal y no tengo como poder advertirles de que estoy bien. De repente empieza..las lágrimas empiezan a caer sobre mi rostro borrándome el maquillaje de mala calidad que nos dan aquí. Lágrimas que hablan de todo lo pasado, de todo lo que no se valora cuando se tiene. Lágrimas que hablan de mis recuerdos , de mis amigas, de mis amigos. De todo lo que llevo pasado aquí dentro y todo lo que me quedará por pasar encerrada entre estas cuatro paredes. Y solo me queda resignarme. De momento.
Hoy ya son las seis de la tarde y no he recibido ningún cliente. Es extraño. Las otras chicas estarán más demandadas que yo.
- ¿Como va preciosa?
-Señor..aquí esperando
- ¿Tienes ganas de usar esa lenguecita?
-Esperándole a usted.
- ¿Así? ¿es que hay algo que quieras contarme?
- No pero..
-Pues yo a ti si- Dice cortándome. -Tengo dos noticias para ti. Pues la primera es que aquí ..bueno, hacéis vuestro trabajo y el dinero me lo quedo yo. Pues bien. He pensado en que voy a pagarte una pequeña..perdón. Una diminuta cantidad de tus servicios. Las propinas vaya. Serán tuyas.
- ¿De verdad? -digo entusiasmada- Aunque..¿para qué me sirve el dinero si no puedo salir de aquí?
- Esa es la otra noticia. Vamos a dejarte salir unas horas. Yo te dije que podrías ascender si te portabas bien. Así que tendrás horas libres. Tienes tres horas. De seis a nueve.
- ¡Oh gracias Señor! ¡Grácias gracias gracias!
-No me las des..
- ¡Claro que se las doy!
- Me refiero a que no me las des ASÍ.
- Ah..¿que quiere?
- Un completo.
- Vaya hacia la cama, enseguida vuelvo.
- ¿Dónde vas Alexia?
- Voy al baño no se estrese.
- Rápido.
- Si..
Ha sido repugnante de veras. Pero hay algo contrarresta todo lo negativo.¡ Voy a poder salir de aquí! Deben confiar mucho en mi, porque otra...se escaparía.
Empiezo el día con una sonrisa de oreja a oreja, por fin saldré de aquí y veré la luz del sol tras tres meses. Tengo ganas de volver a ser alguien normal, aunque sea solo por tres horas al día. Andar por la calle como otra persona cualquiera, que después de un largo día vuelve a casa junto a su familia. Solo que yo volveré a este lugar de nuevo.
De buena mañana voy a las duchas con mis compañeras, de la habitación número diez sale Susy, con la cara apagada como nunca. Siempre pese a permanecer aquí encerradas ha tenido el optimismo en el primer puesto de la lista. Al principio vacilo, pero finalmente decido preguntarle por esa expresión, y sin decir nada , me mira y se me echa a los brazos a llorar. La abrazo y espero, dejo que llore. Cuando por fínrimmel esparcido por la cara. No tiene la sonrisa de siempre.
- Alexia- dice sollozando
- Dime Susy..cuéntame..¿Qué te pasa?
- No puedo más
- Tú siempre puedes más
- ¡No!, ¡No, joder no! para ti es fácil, llevas tres meses de mierda aquí y ya te dan vía libre, ¿sabes cuanto llevo exactamente eh?, ¿lo sabes? Llevo aquí seis años, dos meses y cuatro días. Y cada uno de ellos parece que me hundo más y más en la mierda..parece que voy a morirme de asco aquí dentro..oh..y cuánto desearía morirme ya. Pero nunca ocurre, siempre viene nuestro señor y me mete una jodida pastilla en la boca, una droga asquerosa que solo Dios sabrá que lleva, que me llena de vitalidad.
- ¿Y porqué no haces que te la tragas y luego la escupes?
-¿Qué te crees, que el señor es tonto? Si no te tomas la pastilla, hace que te la tomes junto con la comida, y lo mejor , es que tu no te das cuenta.
- ¿Quieres decir que a mi también me obliga a tomarla, indirectamente?
- Si claro, a todas. Bueno , eso y algo para que no te quedes embarazada, una especie de píldora, pero no es lo mismo. Es como un líquido que hace la función de la píldora, pero que se toma cada día, por eso no tienes la regla. Imagínate si debe ser fuerte, que la pone con un cuentagotas, y solo con una gota en la bebida ya funciona. No tiene sabor , ni olor, ni nada. Es imperceptible. Aunque veas esto como un antro, sucio y asqueroso ,el señor duerme en una habitación siempre limpia, come como los reyes, y tiene sexo cuando lo desea. Y tiene un laboratorio dónde hace todas las mierdas que nos hace ponernos, dónde fabrica nuestro maquillaje..que te crees, ¿que lo compra? Nah..él lo fabrica, él le añade sustancias que hacen que, cuando los hombres la aspiran, les altera el cerebro y se vuelven locos. Les hace que su deseo sexual se multiplique por veinte.
- No tenía ni idea..
- Solo yo lo sé
- ¿Por qué?
- Era mi ex, ¿recuerdas la fiesta que te conté? ¿dónde yo, como tu, desaparecí?
- si, claro
- Fuí con él. Y entonces , desperté atada de manos y pies, con una venda. Cuando me la quitó, estábamos en un laboratorio. En una casa abandonada. Forcejeé con las cuerdas que me ataban a la silla pero fue en vano.. Él reía y yo lloraba..
- Phoenix, ¿porqué me haces esto?
-Por que te quiero nena..voy a hacerte feliz. Que te sientas deseada.
Bueno, luego reformó esto, lo convirtió en lo que es, y listo.
-El señor se llama Phoenix?
- Si.
-Y porqué quiere que le llamemos Señor?
- Porqué odia su nombre, odia su pasado. Una vez una chica le llamó por su nombre, y no la volvimos a ver. Pero endureció las condiciones de todas las demás..
Cuanto echo de menos a James..mi hermano pequeño, con sus dieciséis añitos y echo todo un hombre. Está espabilado si..¡demasiado! cada día con una. Hoy quiero a esta. Mañana me enamoro de aquella. Vaya Don Juan está echo. Tengo ganas de pegarle un buen abrazo acompañado de un " Enaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaano". Como le rabia que se lo diga..Y Mamá..debe estar preocupadísima y buscándome como una loca en cada periódico, en las noticias noticias por las calles, incluso debajo de las piedras. Y Papá..papá habrá roto su caparazón de hombre solitario y despreocupado supongo, también lo estará pasando mal y no tengo como poder advertirles de que estoy bien. De repente empieza..las lágrimas empiezan a caer sobre mi rostro borrándome el maquillaje de mala calidad que nos dan aquí. Lágrimas que hablan de todo lo pasado, de todo lo que no se valora cuando se tiene. Lágrimas que hablan de mis recuerdos , de mis amigas, de mis amigos. De todo lo que llevo pasado aquí dentro y todo lo que me quedará por pasar encerrada entre estas cuatro paredes. Y solo me queda resignarme. De momento.
Hoy ya son las seis de la tarde y no he recibido ningún cliente. Es extraño. Las otras chicas estarán más demandadas que yo.
- ¿Como va preciosa?
-Señor..aquí esperando
- ¿Tienes ganas de usar esa lenguecita?
-Esperándole a usted.
- ¿Así? ¿es que hay algo que quieras contarme?
- No pero..
-Pues yo a ti si- Dice cortándome. -Tengo dos noticias para ti. Pues la primera es que aquí ..bueno, hacéis vuestro trabajo y el dinero me lo quedo yo. Pues bien. He pensado en que voy a pagarte una pequeña..perdón. Una diminuta cantidad de tus servicios. Las propinas vaya. Serán tuyas.
- ¿De verdad? -digo entusiasmada- Aunque..¿para qué me sirve el dinero si no puedo salir de aquí?
- Esa es la otra noticia. Vamos a dejarte salir unas horas. Yo te dije que podrías ascender si te portabas bien. Así que tendrás horas libres. Tienes tres horas. De seis a nueve.
- ¡Oh gracias Señor! ¡Grácias gracias gracias!
-No me las des..
- ¡Claro que se las doy!
- Me refiero a que no me las des ASÍ.
- Ah..¿que quiere?
- Un completo.
- Vaya hacia la cama, enseguida vuelvo.
- ¿Dónde vas Alexia?
- Voy al baño no se estrese.
- Rápido.
- Si..
Ha sido repugnante de veras. Pero hay algo contrarresta todo lo negativo.¡ Voy a poder salir de aquí! Deben confiar mucho en mi, porque otra...se escaparía.
Empiezo el día con una sonrisa de oreja a oreja, por fin saldré de aquí y veré la luz del sol tras tres meses. Tengo ganas de volver a ser alguien normal, aunque sea solo por tres horas al día. Andar por la calle como otra persona cualquiera, que después de un largo día vuelve a casa junto a su familia. Solo que yo volveré a este lugar de nuevo.
De buena mañana voy a las duchas con mis compañeras, de la habitación número diez sale Susy, con la cara apagada como nunca. Siempre pese a permanecer aquí encerradas ha tenido el optimismo en el primer puesto de la lista. Al principio vacilo, pero finalmente decido preguntarle por esa expresión, y sin decir nada , me mira y se me echa a los brazos a llorar. La abrazo y espero, dejo que llore. Cuando por fínrimmel esparcido por la cara. No tiene la sonrisa de siempre.
- Alexia- dice sollozando
- Dime Susy..cuéntame..¿Qué te pasa?
- No puedo más
- Tú siempre puedes más
- ¡No!, ¡No, joder no! para ti es fácil, llevas tres meses de mierda aquí y ya te dan vía libre, ¿sabes cuanto llevo exactamente eh?, ¿lo sabes? Llevo aquí seis años, dos meses y cuatro días. Y cada uno de ellos parece que me hundo más y más en la mierda..parece que voy a morirme de asco aquí dentro..oh..y cuánto desearía morirme ya. Pero nunca ocurre, siempre viene nuestro señor y me mete una jodida pastilla en la boca, una droga asquerosa que solo Dios sabrá que lleva, que me llena de vitalidad.
- ¿Y porqué no haces que te la tragas y luego la escupes?
-¿Qué te crees, que el señor es tonto? Si no te tomas la pastilla, hace que te la tomes junto con la comida, y lo mejor , es que tu no te das cuenta.
- ¿Quieres decir que a mi también me obliga a tomarla, indirectamente?
- Si claro, a todas. Bueno , eso y algo para que no te quedes embarazada, una especie de píldora, pero no es lo mismo. Es como un líquido que hace la función de la píldora, pero que se toma cada día, por eso no tienes la regla. Imagínate si debe ser fuerte, que la pone con un cuentagotas, y solo con una gota en la bebida ya funciona. No tiene sabor , ni olor, ni nada. Es imperceptible. Aunque veas esto como un antro, sucio y asqueroso ,el señor duerme en una habitación siempre limpia, come como los reyes, y tiene sexo cuando lo desea. Y tiene un laboratorio dónde hace todas las mierdas que nos hace ponernos, dónde fabrica nuestro maquillaje..que te crees, ¿que lo compra? Nah..él lo fabrica, él le añade sustancias que hacen que, cuando los hombres la aspiran, les altera el cerebro y se vuelven locos. Les hace que su deseo sexual se multiplique por veinte.
- No tenía ni idea..
- Solo yo lo sé
- ¿Por qué?
- Era mi ex, ¿recuerdas la fiesta que te conté? ¿dónde yo, como tu, desaparecí?
- si, claro
- Fuí con él. Y entonces , desperté atada de manos y pies, con una venda. Cuando me la quitó, estábamos en un laboratorio. En una casa abandonada. Forcejeé con las cuerdas que me ataban a la silla pero fue en vano.. Él reía y yo lloraba..
- Phoenix, ¿porqué me haces esto?
-Por que te quiero nena..voy a hacerte feliz. Que te sientas deseada.
Bueno, luego reformó esto, lo convirtió en lo que es, y listo.
-El señor se llama Phoenix?
- Si.
-Y porqué quiere que le llamemos Señor?
- Porqué odia su nombre, odia su pasado. Una vez una chica le llamó por su nombre, y no la volvimos a ver. Pero endureció las condiciones de todas las demás..
Cápitulo 1 El cliente siempre tiene prioridad
La puerta se abre débilmente mientras oigo risas fuera. Risas de varios hombres.
-¡Que vaya bien tío!
Y entra "mi señor" con un hombre calvo, de unos cincuenta años, con barba, que desprende olor a tabaco y alcohol. Va borracho.
- Mira esta va a ser tu pivita hoy, ¿te parece John?
- Si, está buena. ¿Cobra mucho?
- ¿Pero que dices? Hoy es la ignaguración de este "chochete", hoy invita la casa. Por cierto, desátala tu, y que te haga caso, si se pone muy tonta llámame.
- Perfecto, ¿soy el primero?
-El primero primero.
-Bien..
Mi señor sale, y me mira serio. Me advierte. Jonh se sienta en la cama y me mira.
- Bueno..preciosa, ¿y tu te llamas..?
- (...)
Se acerca a mi riendo por lo bajo, de repente tu expresión cambia, y me mira serio, le tengo a dos centímetros de mi cara aproximadamente, y me echa todo el aliento con olor a cerveza mientras me dice:
-He preguntado tu nombre zorra.
- Me llamo Alexia.
-Alexia.., vaya birria de nombre, es horrible. Espero que en la cama no seas igual de horrible.Alexia bonita, te voy a desatar, y como te pongas tonta recibirás ¿entendido?
-si..-digo llorado
Me desata y muevo los brazos , me duelen, sin darme tiempo a más, me coje las manos y las pone sobre su...ya sabeis. Quiero morirme. Quito la mano de ahí y me levanto, intento irme corriendo pero está cerrado con llave.
-¿Dónde crees que vas preciosa? ¿Nunca te han dicho..que el cliente siempre tiene prioridad?
Me coje del brazo y me tira a la cama, se posa encima mio e intenta besarme, aparto la cara, me muevo, intento deshacerme de ese hombre, pero me agarra del pelo. Sigo llorando y él me grita, me insulta y me da un golpe en la cabeza, y me mareo y me quedo sin fuerzas y siento como me toca, y sigo llorando y no puedo moverme, no sé que me pasa..mis músculos no reaccionan y siento como gime, y solo puedo llorar y llorar, no puedo gritar, y me ahogo. Me están violando.
Despierto horas después y puedo recuperar la movilidad poco a poco, consigo incluso incorporarme y inento intento pensar que todo esto acaba de ser una pesadilla. Pero miro el reloj, el tiempo ha pasado, estoy en la cama, antes en la silla. Todo ha sido absolutamente real. Quiero morirme. Me siento un objeto, me siento sucia, despreciable..
Las horas y el reloj que no para de hacer tic-tac me hace preguntarme a cada segundo cuando demonios podré salir de aquí. Sé que después de esto vendrá mi señor a burlarse de mi y hacerme sentir aún peor. No entiendo como he llegado hasta este lugar, solo sé que yo anoche estaba bailando en una discoteca de Barcelona, eran las cuatro y media de la madrugada más o menos cuando me bebí mi última copa, y fuí a casa de un chico que conocí aquella noche. Acabamos en su casa, lo hicimos, y después me quedé a dormir allí. Lo próximo que recuerdo es haber despertado aquí. Él se llamaba Eric, Eric Franks. Creo recordar..
-Hola princesa, que, ¿te ha tratado bien John? jajaja- Dice mi señor, burlándose, como era obvio que haría.
- Si perfectamente.- miento , para cortar la conversación.
- Me alegro, porque es un cliente habitual, verás..Al final le cojerás cariño, es lo que tiene ser muy buena en un trabajo, que le cojes gustillo, y siempre tienes ganas de probar cosas nuevas, y de ascender..
- No creo que pueda ascender en esto, porque me he degradado tanto que estoy bajo tierra.
- Ya lo creo que puedes..solo cumple los requisitos que te pongo.
- ¿Cuales son?
- número uno: Siempre mantén al cliente satisfecho. número dos: intenta sacarle cuanto más dinero mejor, orfrécerle servicios sin que te lo pida, ya sabes. Y el tercer y más importante requisito: Siempre siempre, déjate hacer.
- Si..
- más vale que lo hagas bien, porque lo mismo asciendes, que desciendes..
- ¿más?
- Estás preguntando demasiado eh...- me pega. - Deberías asentir y decir..
- (.....)
- ¿¡QUE DEBES DECIR!?
- Si mi señor..
- perfecto. Enseguida te traeré algo para comer.
-No tengo hambre.
-Mejor, así no engordas.
-¡Que vaya bien tío!
Y entra "mi señor" con un hombre calvo, de unos cincuenta años, con barba, que desprende olor a tabaco y alcohol. Va borracho.
- Mira esta va a ser tu pivita hoy, ¿te parece John?
- Si, está buena. ¿Cobra mucho?
- ¿Pero que dices? Hoy es la ignaguración de este "chochete", hoy invita la casa. Por cierto, desátala tu, y que te haga caso, si se pone muy tonta llámame.
- Perfecto, ¿soy el primero?
-El primero primero.
-Bien..
Mi señor sale, y me mira serio. Me advierte. Jonh se sienta en la cama y me mira.
- Bueno..preciosa, ¿y tu te llamas..?
- (...)
Se acerca a mi riendo por lo bajo, de repente tu expresión cambia, y me mira serio, le tengo a dos centímetros de mi cara aproximadamente, y me echa todo el aliento con olor a cerveza mientras me dice:
-He preguntado tu nombre zorra.
- Me llamo Alexia.
-Alexia.., vaya birria de nombre, es horrible. Espero que en la cama no seas igual de horrible.Alexia bonita, te voy a desatar, y como te pongas tonta recibirás ¿entendido?
-si..-digo llorado
Me desata y muevo los brazos , me duelen, sin darme tiempo a más, me coje las manos y las pone sobre su...ya sabeis. Quiero morirme. Quito la mano de ahí y me levanto, intento irme corriendo pero está cerrado con llave.
-¿Dónde crees que vas preciosa? ¿Nunca te han dicho..que el cliente siempre tiene prioridad?
Me coje del brazo y me tira a la cama, se posa encima mio e intenta besarme, aparto la cara, me muevo, intento deshacerme de ese hombre, pero me agarra del pelo. Sigo llorando y él me grita, me insulta y me da un golpe en la cabeza, y me mareo y me quedo sin fuerzas y siento como me toca, y sigo llorando y no puedo moverme, no sé que me pasa..mis músculos no reaccionan y siento como gime, y solo puedo llorar y llorar, no puedo gritar, y me ahogo. Me están violando.
Despierto horas después y puedo recuperar la movilidad poco a poco, consigo incluso incorporarme y inento intento pensar que todo esto acaba de ser una pesadilla. Pero miro el reloj, el tiempo ha pasado, estoy en la cama, antes en la silla. Todo ha sido absolutamente real. Quiero morirme. Me siento un objeto, me siento sucia, despreciable..
Las horas y el reloj que no para de hacer tic-tac me hace preguntarme a cada segundo cuando demonios podré salir de aquí. Sé que después de esto vendrá mi señor a burlarse de mi y hacerme sentir aún peor. No entiendo como he llegado hasta este lugar, solo sé que yo anoche estaba bailando en una discoteca de Barcelona, eran las cuatro y media de la madrugada más o menos cuando me bebí mi última copa, y fuí a casa de un chico que conocí aquella noche. Acabamos en su casa, lo hicimos, y después me quedé a dormir allí. Lo próximo que recuerdo es haber despertado aquí. Él se llamaba Eric, Eric Franks. Creo recordar..
-Hola princesa, que, ¿te ha tratado bien John? jajaja- Dice mi señor, burlándose, como era obvio que haría.
- Si perfectamente.- miento , para cortar la conversación.
- Me alegro, porque es un cliente habitual, verás..Al final le cojerás cariño, es lo que tiene ser muy buena en un trabajo, que le cojes gustillo, y siempre tienes ganas de probar cosas nuevas, y de ascender..
- No creo que pueda ascender en esto, porque me he degradado tanto que estoy bajo tierra.
- Ya lo creo que puedes..solo cumple los requisitos que te pongo.
- ¿Cuales son?
- número uno: Siempre mantén al cliente satisfecho. número dos: intenta sacarle cuanto más dinero mejor, orfrécerle servicios sin que te lo pida, ya sabes. Y el tercer y más importante requisito: Siempre siempre, déjate hacer.
- Si..
- más vale que lo hagas bien, porque lo mismo asciendes, que desciendes..
- ¿más?
- Estás preguntando demasiado eh...- me pega. - Deberías asentir y decir..
- (.....)
- ¿¡QUE DEBES DECIR!?
- Si mi señor..
- perfecto. Enseguida te traeré algo para comer.
-No tengo hambre.
-Mejor, así no engordas.
Habitación 11.
Introducción.
Acabo de despertar..no veo nada excepto oscuridad. Hace frío..No sé donde estoy. Estoy atada de manos y pies, sentada en una silla. No sé si la inmensa oscuridad de inunda este sitio se debe a eso, a oscuridad simplemente, o que la venda que llevo en los ojos me impide ver más.Estoy confusa. Oigo pasos. Cada vez más próximos. Una puerta que se abre. Que se cierra. Y una tenue luz a través de la venda.
- ¿Ya te has despertado, princesa?
No contesto.
- Te estoy preguntando.
-(......)
Y es entonces cuando me da una bofetada, totalmente inesperada, fuerte, me quema la piel.
-Si, estoy despierta.
Reconozco por el tono de voz que es un hombre, un hombre joven. De repente siento algo detrás de mi cabeza, creo que me quita las vendas. Efectivamente, esa niebla de tela vieja cae ,y una luz estridente me entra por las pupilas no dejándome ver. Tardo varios segundos a poder ver con nitidez lo que me rodea.Una habitación blanca, aunque las paredes deberían recibir otra capa de pintura, una cama echa un desastre con sábanas sucias, el suelo frío y manchado de a saber que líquidos, Varias latas de cerveza, incluso colillas, cristales esparcidos..una lámpara, una ventana cerrada, con las persianas rotas y unas cortinas llenas de mugre.Todo un antro. En la pared, dibujos obscenos, pintadas y de más , todo parece viejo, gastado. Excepto un reloj, colgado en lo alto de la pared, Perfectamente nuevo .-Quiere que sepa que hora es en cada momento- me digo a mi misma. Y él. Alto, fuerte, sudado, con la camiseta desgarrada, cortes, manchas de sangre, toda la pinta de un asesino. Me entra el pánico. No abro la boca. Consigo ver el verde furioso de sus ojos, y esos labios carnosos diciéndome:
- ¿Has dormido bien, princesa?- Ríe. -Supongo que te estarás preguntando dónde estás.
<Oh,¿ lo has adivinado tu solo?> Pienso.
-Bien pues, estás en un sitio que aún no te diré. Como puedes comprobar estas desnuda. Bien, eso es una pista que te ayudará a descifrar el graaaaan misterio - Dice vacilando.- Tu trabajo aquí. ¿Tienes una idea?
- (......)
- Bien, lo diré yo. Si, vas a ser...¿como decirlo suavemente? mmm..mujer de compañía, ¿si?.
- Quien eres y porqué estoy yo aquí.- digo con voz firme, aguantándome las lágrimas.
- Oh..que voz tan bonita- dice mientras me mira, y da vueltas alrededor de la silla.- Pues mi nombre, para ti claro, va a ser "Mi señor", ¿De acuerdo?
- Si..
-¡¿SI QUÉ?!- vuelve a pegarme.
- Si...m...mi..-Suspiro- Si, mi señor.-Bajo la cabeza.
-Bien, ahora me voy, tendrás visita pronto, no sufras por que la soledad te mate.
Apaga la luz, y enciende otra, esta vez roja, dándole a la habitación un aspecto aun peor que el anterior.Da un portazo y se va. Y vuelvo a estar sola...y lloro del miedo, del pánico. Lloro y lloro durante horas.
Acabo de despertar..no veo nada excepto oscuridad. Hace frío..No sé donde estoy. Estoy atada de manos y pies, sentada en una silla. No sé si la inmensa oscuridad de inunda este sitio se debe a eso, a oscuridad simplemente, o que la venda que llevo en los ojos me impide ver más.Estoy confusa. Oigo pasos. Cada vez más próximos. Una puerta que se abre. Que se cierra. Y una tenue luz a través de la venda.
- ¿Ya te has despertado, princesa?
No contesto.
- Te estoy preguntando.
-(......)
Y es entonces cuando me da una bofetada, totalmente inesperada, fuerte, me quema la piel.
-Si, estoy despierta.
Reconozco por el tono de voz que es un hombre, un hombre joven. De repente siento algo detrás de mi cabeza, creo que me quita las vendas. Efectivamente, esa niebla de tela vieja cae ,y una luz estridente me entra por las pupilas no dejándome ver. Tardo varios segundos a poder ver con nitidez lo que me rodea.Una habitación blanca, aunque las paredes deberían recibir otra capa de pintura, una cama echa un desastre con sábanas sucias, el suelo frío y manchado de a saber que líquidos, Varias latas de cerveza, incluso colillas, cristales esparcidos..una lámpara, una ventana cerrada, con las persianas rotas y unas cortinas llenas de mugre.Todo un antro. En la pared, dibujos obscenos, pintadas y de más , todo parece viejo, gastado. Excepto un reloj, colgado en lo alto de la pared, Perfectamente nuevo .-Quiere que sepa que hora es en cada momento- me digo a mi misma. Y él. Alto, fuerte, sudado, con la camiseta desgarrada, cortes, manchas de sangre, toda la pinta de un asesino. Me entra el pánico. No abro la boca. Consigo ver el verde furioso de sus ojos, y esos labios carnosos diciéndome:
- ¿Has dormido bien, princesa?- Ríe. -Supongo que te estarás preguntando dónde estás.
<Oh,¿ lo has adivinado tu solo?> Pienso.
-Bien pues, estás en un sitio que aún no te diré. Como puedes comprobar estas desnuda. Bien, eso es una pista que te ayudará a descifrar el graaaaan misterio - Dice vacilando.- Tu trabajo aquí. ¿Tienes una idea?
- (......)
- Bien, lo diré yo. Si, vas a ser...¿como decirlo suavemente? mmm..mujer de compañía, ¿si?.
- Quien eres y porqué estoy yo aquí.- digo con voz firme, aguantándome las lágrimas.
- Oh..que voz tan bonita- dice mientras me mira, y da vueltas alrededor de la silla.- Pues mi nombre, para ti claro, va a ser "Mi señor", ¿De acuerdo?
- Si..
-¡¿SI QUÉ?!- vuelve a pegarme.
- Si...m...mi..-Suspiro- Si, mi señor.-Bajo la cabeza.
-Bien, ahora me voy, tendrás visita pronto, no sufras por que la soledad te mate.
Apaga la luz, y enciende otra, esta vez roja, dándole a la habitación un aspecto aun peor que el anterior.Da un portazo y se va. Y vuelvo a estar sola...y lloro del miedo, del pánico. Lloro y lloro durante horas.
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