Acabo de despertar..no veo nada excepto oscuridad. Hace frío..No sé donde estoy. Estoy atada de manos y pies, sentada en una silla. No sé si la inmensa oscuridad de inunda este sitio se debe a eso, a oscuridad simplemente, o que la venda que llevo en los ojos me impide ver más.Estoy confusa. Oigo pasos. Cada vez más próximos. Una puerta que se abre. Que se cierra. Y una tenue luz a través de la venda.
- ¿Ya te has despertado, princesa?
No contesto.
- Te estoy preguntando.
-(......)
Y es entonces cuando me da una bofetada, totalmente inesperada, fuerte, me quema la piel.
-Si, estoy despierta.
Reconozco por el tono de voz que es un hombre, un hombre joven. De repente siento algo detrás de mi cabeza, creo que me quita las vendas. Efectivamente, esa niebla de tela vieja cae ,y una luz estridente me entra por las pupilas no dejándome ver. Tardo varios segundos a poder ver con nitidez lo que me rodea.Una habitación blanca, aunque las paredes deberían recibir otra capa de pintura, una cama echa un desastre con sábanas sucias, el suelo frío y manchado de a saber que líquidos, Varias latas de cerveza, incluso colillas, cristales esparcidos..una lámpara, una ventana cerrada, con las persianas rotas y unas cortinas llenas de mugre.Todo un antro. En la pared, dibujos obscenos, pintadas y de más , todo parece viejo, gastado. Excepto un reloj, colgado en lo alto de la pared, Perfectamente nuevo .-Quiere que sepa que hora es en cada momento- me digo a mi misma. Y él. Alto, fuerte, sudado, con la camiseta desgarrada, cortes, manchas de sangre, toda la pinta de un asesino. Me entra el pánico. No abro la boca. Consigo ver el verde furioso de sus ojos, y esos labios carnosos diciéndome:
- ¿Has dormido bien, princesa?- Ríe. -Supongo que te estarás preguntando dónde estás.
<Oh,¿ lo has adivinado tu solo?> Pienso.
-Bien pues, estás en un sitio que aún no te diré. Como puedes comprobar estas desnuda. Bien, eso es una pista que te ayudará a descifrar el graaaaan misterio - Dice vacilando.- Tu trabajo aquí. ¿Tienes una idea?
- (......)
- Bien, lo diré yo. Si, vas a ser...¿como decirlo suavemente? mmm..mujer de compañía, ¿si?.
- Quien eres y porqué estoy yo aquí.- digo con voz firme, aguantándome las lágrimas.
- Oh..que voz tan bonita- dice mientras me mira, y da vueltas alrededor de la silla.- Pues mi nombre, para ti claro, va a ser "Mi señor", ¿De acuerdo?
- Si..
-¡¿SI QUÉ?!- vuelve a pegarme.
- Si...m...mi..-Suspiro- Si, mi señor.-Bajo la cabeza.
-Bien, ahora me voy, tendrás visita pronto, no sufras por que la soledad te mate.
Apaga la luz, y enciende otra, esta vez roja, dándole a la habitación un aspecto aun peor que el anterior.Da un portazo y se va. Y vuelvo a estar sola...y lloro del miedo, del pánico. Lloro y lloro durante horas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario