viernes, 6 de enero de 2012

Capítulo 3. La luz del sol

- Bien , esta semana has ganado con las propinas 19 con 15 monedas. Tienes tres horas. Te he dejado en tu habitación ropa normal, de calle. Te recodaré las normas. No le hables a nadie de este lugar, no les digas tu nombre real, en la calle eres Luna Díaz. Llevas un chip, se me olvidó decirtelo, siempre sabré donde estás. Si te veo cerca de una cabina de teléfono recibirás descargas eléctricas.Y a las nueve en punto te quiero aquí. Si tardas un minuto más, lo tomaré como una fuga, te buscaré, te encontraré y recibirás un castigo. ¿Entendido? Aquí tienes un mapa de la ciudad. Para que no te sorprenda, Julsey island, ese és el nombre de este lugar. SI, és una isla ¿ a que no te lo esperabas? jajaja, ¿lo has entendido todo?
- Todo.
- Que vaya bien.
-Grácias- me dispongo a bajar las escaleras
- ¡Nena!
-¿Si?
-Tik, tak..- dice con una sonrisa malévola.
Bajo las esclaleras sigilosa, aún mi mente está acostumbrada a que pasar por ese sitio es una prohibición. Pero ahora tengo permiso para hacerlo. Una vez abajo, salgo detrás de la barra de un bar y veo un local iluminado con neón , mesas, un billar, un futbolín, y de más. El camarero me mira extrañado, me coje fuerte del brazo y coje el walkie-talkie
-Señor tengo a una abajo
- Déjala, esta tiene permiso
Me suelta y me lanza un "tienes suerte" casí mortífero. Me señala la puerta. Cojo el pomo frío, lo giro y la luz del sol entra, estridente, por mis pupilas. Siento la calidez de sus rayos en mi piel, y el aire huele a ..aire. Simplemente a aire , no a sexo. No sé a dónde ir. Tengo diecinueve euros y algo en el bolsillo y lo que más me apetece es comerme mil donuts mi tentación.
Llevo caminando veinte minutos y miro con incredulidad todo lo que me rodea, es asombrosa la vida exterior, nunca había disfrutado tanto de un paseo. West Peak Café.Una cafetería. Decido entrar, está la barra, con una chica encantadora detrás, que me pregnta que deseo tomar.
- Un café con leche. ¡No! un chocolate suizo, o no..un té verde. Bueno póngame un café solo.
- ¿Al final que querrá? que me he perdido-  dice sonriendome
- un café con leche desnatada descafeinado con sacarina.
- ¿Está usted a dieta?
- Si por desgracia mi trabajo me impide engordar.- Siento un escalofrío, no debo irme más de la lengua.
- enseguida viene- Se aleja
- ¡Perdona!
- digame- se gira
- Tráeme un par de donuts, ¡a la mierda la dieta!
- jajajajajaja ¡marchando!
Una vez tengo mis grasas saturadas en forma de donut y mi café , decido merendar como hacía meses que no hacía, me salto la ética y me chupo hasta los dedos.
-Perdone,¿ tienen el periódico por ahí?
- Veo que no es de aquí..no hay periódico en toda la isla.
- ah, bien grácias.
Salgo de la cafetería y recorro un paseo larguísimo lleno de tienceditas de recuerdos, tiendas donde venden ropa,  y bueno lo normal. Veo una librería, de pequeña me encantaba comprarme libretas y bolígrafos que luego no usaba nunca. Me gustaba comprarme el estuche de cuantos pisos más mejor, y estrenar todos los instrumentos inútiles que habían. Como una lupa, que al mirar a través de ella se ve aún peor que la realidad. Retuladores de los cuales, la mitad ya no funcionan. O unas tijeras diminutas que no han conocido nunca el verbo cortar. Decido entrar, detrás del mostrador, un hombre de avanzada edad tiene dificultades para tenerse en pie así que le ofrezco mi ayuda, pero no responde.
- oh papá ..cuantas veces tengo que decirte que no te levantes que te caerás- Un chico jóven le habla al hombre con dulzura, y le ayuda a sentarse.
De repente se da cuenta de mi presencia y de que he visto toda la escéna.
-¿Desea algo señorita?
-Quisiera una libreta, y un bolígrafo.
-Elija, hay mil tipos
- Pues...esa de ahí, la que tiene la letra A grande en la portada.
- ¿A? de..¿Armosura?- bromea
- jajaja ¡no! de Alexia
- Es tu nombre?
- S...no, no. El de mi perrita.- improviso
- Ah ..bueno, tome. ¿Este bolígrafo le sirve?
- Si si ese está bien. ¿Cuanto le debo?
- ocho con cinco.
-Tenga, gracias, ¡adiós!
Me quedan ocho monedas. Voy a guardarlas.
Sigo paseando, y tras unos cuantos árboles, descubro una fuente inmensa dónde el agua cae como una cascada desde muchos metros de altura. Gente pasea con sus famílias o parejas. Decido sentarme en un banco, cojer mi nueva libreta y bolígrafo, y sin saber cómo empiezo a retratar la fuente.
20:00. He estado una hora dibujando. Y al fin he acabado la fuente. No sé ni como ni porqué se me ha antojado hacerlo,  se me da bastante bien. A partir de ahora ya sé que haré cada vez que salga, cada día haré un dibujo. Decido irme ya para Land ( le llamo así porqué su nombre original me produce escalofríos) a ver a Phoenix, mi señor.
-Vaya has llegado antes de lo previsto
-Si, he tenido suficiente con respirar y ver el sol.
-Bien ,espero que hayas disfrutado porqué hasta mañana no podrás volver a salir.
- Esto es genial..
-Ve a la habitación y vístete como és debido, a las diez empiezan a venir.
-Si
Una vez llego a la habitación 11 encuentro encima de la cama mi vestuario de siempre , la minifalda, el top, las medias de rejilla y los tacones. Todo junto al maquillaje. Me dan arcadas cuando lo veo ahora. Y más mientras me lo aplico, ojalá pudiera no ponérmelo. Pero Phoenix pasa por cada habitación a controlar que estemos bien vestidas y maquilladas.
Una vez arreglada , voy al baño a lavarme las manos. Cuando entro están Caty , Eliana y Susy fumando lo que parece ser un porro a escondidas.
- Chicas ¿de dónde habeis sacado eso?
- Se lo hemos robado al señor- rien por lo bajo
Me percato de que Susy és la única que no está fumando, me mira con ojos llorosos, se dirige a dónde estoy yo, y me coje del brazo fuerte. Me aparta para que las demás no puedan oírnos.
- Alexia..
- Susy ¿que pasa?
- Están fumándose un porro
- ¿y qué, es que nunca has fumado uno?
- Si joder si, pero es de Phoenix
- No va a enterarse
- Ese no és el problema Alexia, la marihuana que están fumando estaba en el laboratoria de Phoenix, está impregnado de sustáncias que pueden ser..
- ¿Mortíferas?
-Así és.. y no puedo explicarles nada ..primero porque sabrían el secreto de Phoenix, y si se les va la lengua recibiremos todas. Y segundo porqué cuado yo llegué ya estaban fumando.
- ¿Quieres decir que van a morir?
- No lo sé Alexia..no lo sé - Y mientras Susy me decía eso..Caty y Eliana reían y reían , estaban completamente colocadas.

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