Capítulo 5. El secreto
Estoy en la habitación, y de repente recuerdo lo de Eliana. ¿Quién podría tener algo en contra de esa chica? No consigo entenderlo en realidad. A ver..tengo que pensar.Phoenix, no lo creo, la tiene aquí, y ganaba dinero a su costa, no le hacía ningún mal, al contrario, quizá Eliana era un poco tímida y causaba algún problema a los clientes, pero por lo demás bien. No creo que él sea su asesino. Caty, Caty, sé que tenía relación con ella, solo para fumar cigarrillos y algún porro a escondidas en los baños, y se contaban algunas cosas, a ella no la descarto, no ha dicho nada al enterarse de la muerte de su compañera ni ha parecido muy dolida. Eva no habla, no lo entiendo, es decir, la veo en las duchas, saluda, hola y adios, nada más. Pero siempre dice que las apariencias engañan, no la descarto tampoco. Susy..no lo creo. No puede ser, ella está descartada completamente, éran amigas. De acuerdo, Susy , Phoenix y yo estamos descartados. Me quedan Caty y Eva. Habrá que averiguar más sobre estas dos chicas. Me dispongo a salir de la habitación para hacer un pequeño interrogatorio a mis sospechosas, pero no tengo dónde anotar. Vaya, acabo de recordar que hace dos días me compré una libreta junto a un bolígrafo. Dejo el libro de Aron en la cama.Abro la puerta, y como no, ahí está él, con sus ojos expresivos, su camiseta manchada, y su voz masculina. Ahí está Phoenix, viniendo a molestar.
- Eh nena, ¿dónde vas con esa libreta?
- Nada , iva a hablar con Caty, y quería mostrarle unos dibujos que he echo estando fuera.
- Ah bueno, solo venía a preguntar como te sientes al poder salir, y como va y esas cosas
Phoenix,¿ está preguntado por mi bienestar? Me cuesta creerlo.
- Pues..no se imagina como ha ido de bien señor-digo con entusiasmo- he conocido a..
- vale vale, ya está bien- mi sonrisa se apaga y bajo la cabeza, era raro que le importara algo o alguien de aquí.
- Bueno, voy a la habitación de Caty- cierro la puerta y le dejo ahí dentro.
Phoenix Franks ve de reojo como Alexia abandona la habitación quizá algo apresurada. No le da la menor importancia.Se sienta en la cama y entonces empieza a pensar en aquella noche loca en "Paradise". La discoteca con más glamour de la ciudad, estaba a las afueras, y era espectacular. Gozaba con Susy bailando tranquilo, y entonces volvió a pasar. Volvió a envolverle la rabia por dentro cuando le apareció ante los ojos, la imagen de como aquella mujer pelirroja con el pasamontañas negro, algo viejo, mató a su padre delante de él, cortándole la yugular y dejando que se desangrara. El pequeño Phoenix Franks perdió al hombre que le cedió únicamente ,el apellido. Franks. Desde ese momento, con solo siete años empezó a tener ataques de ira, dónde su cabeza le decía: "todas tienen la culpa, todas deben pagar, y algún dia encontrarás a quien le hizo eso a tu padre, Douglas Franks" No era consciente de lo que hacía, solo justo después de haber cometido el primer asesinato o violación se daba cuenta. Y llego un momento, en el que no pudo parar. Empezó una relación con Susy Harrinton, la cual le animó a ir al psicólogo, y allí estubo haciendo terapia durante dos años, y todo iva bien. Eran una pareja estupenda. Pero Phoenix no se conformó, y decidió ir a más. Se fué con Susy hasta Julsey island, y cuando ella despertó, él se había vuelto loco. Y solo en pequeños momentos , vuelve a salir el pequeño Phoenix Franks, inocente, sereno y sentimental. Pero eso era secreto. Odiaba su nombre, odiaba su identidad, detestaba recordar su pasado. Era el señor de Sex land dónde todas las chicas estaban bajo sus condiciones. De repente se percata del fabuloso libro que tiene ante sus ojos, lo ojea, desconecta de sus pensamientos, recupera la compostura. Y se va tratando de olvidar que está loco.
- ¡Hola Caty!¿ se puede?
- Hombre alexita, claro que sí
Me siento junto a ella , en la cama, y le sonrio.
- Bueno..¿y se puede saber a que debo esta visita?
- No solo era para charlar un rato
- ¡Ah bueno pues charlemos!
- Si..jajaja pues bueno..y..¿te has enterado de lo de Eliana?
- Si..una lástima, era buena chica, pero bueno ¿que le vamos a hacer? así es la vida..oye, acompáñame al baño.
- No no es que tengo que irme, pero ¿puedo preguntarte algo?
- Si claro
- ¿Dónde estabas la noche que murió Eliana?
-¿Qué eres..una especie de detective?
-no no, era por curiosidad
- Pues nada, estube sola aquí en mi cuarto, pensando en mis cosas, Phoenix me vió entrar a mi cuarto
- Bien, gracias!
No hay nada claro supongo, pero debo ir a mi habitación, supongo que vendrán unos cuantos clientes a ponerle los cuernos a sus respectivas mujeres, asquerosos..bah.
En mi habitación, entra un chico que por fin me alegra la vista no es mayor no huele mal, ni está borracho, ni drogado, ni es feo.
- Hola..¿Luna verdad?
- Eh no..
- Ah perdona..
- Es decir, si soy yo pasa pasa.- No recordaba las últimas indicaciones de mi señor, ya no me llamo Alexia para la gente de fuera.
- Bien gracias.
- ¿Bueno tú que querrás?
- Quiero hablar
- Hablar? Chico..¿tu sabes dónde estás?
- Claro, pero he venido a pasar un buen rato, hablando
- Oh..bien por mi mejor.
Pasamos aproximadamente tres horas hablando. Hablando con Jim Wislow. Su mujer le es infiel desde hace tiempo, y él lo sabe, es padre de tres niñas de tres, cuatro y seis años que creen que mamá es la mejor del mundo, mientras papá aguanta día tras días por ellas. Hablamos de esta isla, y me recomendó una pizzeria dónde se come de lujo, más que recomendarlo, me invitó a cenar, acepté claro. Con la condición de regresar aquí a las nueve en punto. "Prometido". Es realmente guapo. También me contó que trabajaba en una tienda de bicicletas, me me estubo hablando de los tipos que hay, que si soy profesional debería ir en no se qué..de esa parte no recuerdo mucho porque no he entendido nada. Se le ve un buen tipo. Yo por supuesto de mi vida no le he contado nada. Bueno, tengo cita para mañana por la noche. Me gustaría más clientes así. "Quiero hablar". Además me ha dado ¡cuarenta monedas!
Bien..són las cinco menos cuarto e iré a hablar con Eva. Y luego..¡ Libertad, allá voy !
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